LOS DIEZ CENTAVOS Y LA COMPAÑÍA DE SALITRE Y FERROCARRIL DE ANTOFAGASTA


Tomado de: LA DRAMATICA HISTORIA DEL MAS BOLIVIANO, de VALENTÍN ABECIA BALDIVIESO — VALENTÍN ABECIA LÓPEZ.

ENCERRARSE ENTRE SU MAR Y SUS CORDILLERAS
El epitafio que puso el negociador chileno Carlos Walker Martinez, en carta dirigida a Mariano Baptista, a las negociaciones aprobadas en 1874 fue el siguiente:
“Jamás Chile ha pretendido extender sus límites a otra parte de la cordillera ni menos arrebatar a Bolivia una pulgada de su territorio. La cordillera de los Andes, que de norte a sud forma su límite oriental, es claro que seguirá siendo su límite hasta el paralelo 24”.
“Y es tan explícito el texto -proseguía Walker Martinez- que se necesita no entender el valor de las palabras para suponer que las altas cimas o el divortia aquarum puedan tener otro alcance que el que la ciencia, la lengua y el sentido común le dan. A los escrupulosos y suspicaces que han echado en cara a V.E. que ha cedido inmensos territorios de Bolivia, aceptando la redacción del artículo 7o. (que fijaba límites en el grado 24), conviene decirles que la República de Chile no pretende más que encerrarse entre su mar y sus cordilleras”.
El tratado le dio confianza, a Baptista para desentenderse de la Alianza con la Argentina y al gobierno boliviano para no tomar las previsiones para la guerra que estaba anunciada y que iba a desatar los intereses de una compañía particular formada por capitales ingleses y chilenos.

LA COMPAÑÍA DE SALITRE Y FERROCARRIL DE ANTOFAGASTA
El año 1866 se habían otorgado concesiones ilegales para explotar salitre y borax en Atacama en un área de 5 leguas en favor de los chilenos José Santos Ossa y Francisco Puelma (2). Estos señores vendieron sus derechos a la “Compañía del Desierto de Atacama”, la que obtuvo el privilegio de explotar salitre en toda la costa durante 15 años, con el pago de una patente de 10 mil pesos por una sola vez (3).
En 1872 la Asamblea Constituyente declaró írritos y nulos los actos del gobierno de Melgarejo, pero daba la oportunidad de probar ante los Tribunales que las concesiones fueron otorgadas legalmente. El gobierno de Morales atendió la reclamación.
formulada por la Compañía de Atacama que entonces se había convertido en la “Melbourne Clark y Cia.” otorgándole 375 leguas cuadradas de extensión, libres de todo derecho (4) por 15 años para explotar solamente salitre.
La Melbourne Clark vendió su patrimonio a una empresa anglochilena más poderosa llamada “Compañía de Salitre y Ferrocarril de Antofagasta”, su carpeta tenía acciones de personajes influyentes del gabinete chileno de 1877 (5).
Durante el gobierno de Adolfo Ballivián, la Compañía de Salitre obtuvo autorización para explotar por tiempo indefinido el salar El Carmen y parte de las Salinas, además se les dió cincuenta estacas, de a mil metros, con el pagó de $b.- 40. por cada una. (6).

LOS DIEZ CENTAVOS
Cuando la concesión a la Compañía de Salitre llegó al Congreso el año 1877, para su aprobación, éste puso la condición de que debía pagar 10 centavos por quintal español de salitre exportado.
No se trataba de crear un nuevo impuesto sino de otorgar una concesión con una condición a una empresa particular de capitales ingleses y chilenos. El impuesto es de carácter universal, la concesión era particular.
La Compañía de Salitre, que se vio perjudicada, debía interponer su reclamación, conforme a los principios del derecho internacional privado, en Bolivia, prevalecien la ley del domicilio, pero reclamó ante el gobierno chileno en el cual habían accionistas de la Compañía.
El texto de la ley de los 10 centavos decía: “se aprueba la transacción celebrada por el ejecutivo en 27 de noviembre de 1873… a condición de hacer efectivo como mínimo un impuesto de 10 centavos en quintal exportado”.
La cláusula Cuarta del Tratado de 1874 manifestaba que “las personas, industrias y capitales chilenos no pagarían más impuestos durante 25 años”.
Sobre esta base el gobierno chileno sostuvo que se había violado el Tratado de 1874 lo que importaba “la ruptura del Tratado de Límites” (7).
Las autoridades bolivianas, sobre la base de un tratado complementario del de 1884, señalaron que quedaba el recurso arbitral, sin perjuicio de ejecutarse la ley. Fierro respondió estar de acuerdo siempre que Bolivia se allanase a suspender la ley.
El gobierno boliviano, sin sopesar las circunstancias sociales de Atacama y la decisión chilena de ir a la guerra, dictó el Decreto de lo de febrero rescindiendo el contrato con la Compañía de Salitre y suspendiendo la ley de los 10 centavos lo que significaba reivindicar el derecho boliviano a sus salitreras.
Ante esta decisión el día 8 se recibió un ultimátum de Chile y Fierro ordenó a Vilela: “retirarse inmediatamente”. Esta orden fue reiterada el 13 de febrero: “en pocas horas más, decía, el litoral que nos pertenecía desde 1866 será ocupado por fuerzas de mar y tierra de la República y V.S. asumirá el cargo de gobernador político y civil de ese distrito".
El día 12 Villela había pedido sus pasaportes para abandonar Bolivia.

LA TOMA DE ANTOFAGASTA
Las débiles fuerzas armadas bolivianas no pasaban de 1.500 hombres, el tesoro nacional estaba vacío, se carecía de una flota y en 1878 se había desatado la hambruna por una sequía natural (8 ). El gobierno no tomó medidas para el potenciamiento militar (9). Los caminos hacia Atacama eran malos, ingleses, camuflados de chilenos, dominaban la situación en Atacama, la voracidad de la Compañía de Salitre, que formó su personal accionista, como vimos, en base de las primeras figuras de la política chilena, quería dominar al gobierno boliviano por la fuerza.
En Atacama predominaba la población chilena, Walker Martínez decía: “si la soberanía es de Bolivia, las riquezas mineras, la industria, el comercio, la población casi entera es de ciudadanos chilenos” (10), Baptista dijo en el Congreso boliviano que la población de este país no pasaba del 7 por ciento. El conflicto social era indetenible, las autoridades bolivianas no eran obedecidas y las fricciones se sucedían a diario.

En estas circunstancias el 27 de enero de 1879, el “Blanco Encalada” llegó amenazante a Antofagasta, aunque las autoridades chilenas manifestaron que no querían definir el conflicto por las armas, ya existía el criterio de hacerlo.
Daza no comprendió la gravedad del momento, se confió en la alianza con el Perú creyéndola un instrumento que detendría la ambición chilena. Una vez creado el impuesto, frente a la soberbia de la Compañía de Salitre y a la actitud del gobierno chileno que consideraba que “se estaba guardando consideraciones indebidas a Bolivia” y que “no sería justo que hoy, cuando Bolivia viola sus compromisos, nosotros también nos desentendiéramos de los nuestros de manera que nuestros compatriotas víctimas de maquinaciones armadas contra ellos, consientan estos pagos”.
El 6 de febrero se había hecho conocer a la legación chilena en Bolivia el texto del Decreto de lo. de febrero, indicando que Bolivia estaba llana a acogerse al recurso arbitral. El día 8, el Ministro de Chile respondió con un ultimatum dando 48 horas para contestar “si se aceptaba el arbitraje previa reposición del statu quo anterior”. Al no recibir respuesta, el 12 pidió sus pasaportes para retirarse.
A las 4 de la tarde del 12 de febrero, el Cónsul boliviano en Tacna, supo que el Consejo de Ministros de Chile había dispuesto que el Cochrane y el O'Higgins “marcharan sobre Antofagasta llevando dos compañías de desembarco a cargo del coronel Emilio Sotomayor, Jefe de la Escuela Militar, a tomar posesión de la ciudad”. (11).
La toma de Antofagasta, sin declaratoria de guerra, se produjo en la mañana del viernes 14 de febrero.

REFERENCIAS
(1) Archivo Histórico del Itamaraty, Libro 212/2/14 reservadisimo No. 1 del 25 de diciembre de 1873.
(2) La concesión fue efectuada sin las formalidades legales por el Secretario de Melgarejo, Mariano Donato Muñoz.
(3) Resoluciones de 11 de julio, 2 de septiembre de 1868 y 13 de septiembre de 1870.
(4) La Melboune Clark era una compañía inglesa, su concesión tenía 25 leguas de ancho a partir de la costa por 15 de alto, formaba un paralelogramo. Resolución Suprema de 13 de abril de 1872 y resoluciones reglamentarias de 13 de diciembre del mismo año y 14 de enero de 1873
(5) Mariano Felipe Paz Soldan ha publicado los nombres de los accionistas de la Compañía tomados de la memoria X de 1877.
(6) El cuadrado de terreno llamado “estaca” tenía 200 varas. La materia prima de donde se extraía el salitre se llamaba “caliche”.
(7) Alejandro Fierro en nota de 3 de enero de 1879 le decía al Encargado de Negocios chileno Pedro Nolasco Vilela, “el gobierno de Chile considera también conveniente que V.E. exprese antes de retirarse al de Bolivia, que su negativa reiterada a suspender la ejecución de la ley de 14 de febrero de 1878, importará la anulación del tratado de 1874 y, en consecuencia, roto ese pacto con Bolivia, renacerán para Chile todos los derechos que legítimamente hacia valer antes del Tratado de 1866.
(8 ) “No hay memoria en los anales de las desgracias públicas dice Castro Rojas de una calamidad más grande que la de 1878-79 que flageló el país con su sequía”.
(9) El presidente Adolfo Ballivián en 1879, pidió al Congreso se le autorizara contratar un empréstito destinado en parte a comprar blindados ante la certidumbre de que Chile los había encargado. El Congreso negó la autorización
(10) El predominio era evidente, las versiones señalaban que el 93 por ciento de la población era chilena, en Caracoles y Mejillones sucedía lo mismo.
(11) Bulnes, Gonzalo.

Foto-postal coloreada de la plaza Colon de Antofagasta a principios de siglo XX.

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