LA BATALLA DE CONCHITAS Y LA MUERTE DEL CAPITÁN DESIDERIO ROCHA

Foto: Soldados bolivianos en la Guerra del Chaco.

El Capitán Desiderio Rocha fue uno de sus 4 hermanos, todos muertos en combate durante la Guerra del Chaco. Murió el 20 de mayo de 1934. Tuvo honrosa participación en la batalla de Conchitas, donde las ametralladoras bolivianas dispararon casi 2 millones de cartuchos. Dicen que Desiderio tocaba la Llamada de ordenanza de los Colorados de Bolivia en ametralladora pesada.
Existe en Cochabamba una calle denominada "Mayor Rocha" que partiendo de la plaza "Colón" hacia el oeste, acaba su recorrido urbano en las orillas del río. Lleva ese nombre en memoria del Capitán Rocha, uno de los esclarecidos héroes de la Guerra del "Chaco". Fue el arrojado vencedor de la sangrienta y epónima batalla de "Conchitas", batalla en la que el enemigo a pesar de su potencialidad bélica fue derrotado frente al fortín "Ballivián", fortín donde se asentaba el Comando Superior del Ejército boliviano...

Al día siguiente de tan encarnizada contienda cuando irrumpía el amanecer con sus descargas de luz, el campo de tiro de "Conchitas" se hallaba sembrado de cadáveres; multitud macabra de jóvenes patriotas bolivianos y paraguayos a cuyas vidas, el destino les pusiera el punto final trágico con el mendoblazo de la muerte. Allí, en aquel sitio, unas horas antes aquellos inertes despojos eran un emporio de esperanzas y la vibrante ola de penas y de alegrías. Eran los corazones en cuyo interior corría la sangre caliente de la vida hasta que una bala paralizara para siempre el tráfico diligente de sus glóbulos...
Y ahora quietos por los siglos de los siglos, con el peso abrumador del tiempo y del sol chaqueño, su única función hasta el fin del Universo, será el de convertirse en moléculas de polvo que el viento ha de encargarse de llevar quien sabe a qué lejanos y perdidos mundos microscópicos.
La batalla de "Conchitas" fue una página brava de la guerra chaqueña. Un drama de sangrienta matanza. En menos de tres horas de combate, las ametralladoras bolivianas habían disparado ¡Un millón ochocientos mil cartuchos! El destacamento "Rocha" había sido el eje de la resistencia y el Capitán Rocha, el héroe de la jornada...
Este oficial era un joven de escasa estatura, grueso pero ágil en sus movimientos, de ojos pequeños y vivaces, sonreía con ellos cuando su alma los inundaba. Al caminar lo hacía como empujando todo su cuerpo con el impulso que le daban las piernas. Inteligente y campechano, guardaba en su espíritu, una enorme dosis de simpatía.
Al derredor del vivac hablaba de los felices días de su adolescencia; de su vida romántica, de su compañera; una hermosa muchacha del valle cochabambino. De sus hijos...
Y entonces; las chispas luminosas de sus ojos mostraban el alboroto húmedo de las tristezas...

Durante toda la campaña tuvo un lugarteniente llamado Aurelio Crespo; joven de lealtad a toda prueba y valeroso camarada; de ojos melancólicos y expresión triste. Oriundo de Cliza, fue soldado de Rocha desde el comienzo de la contienda. Estaba unido a él como una sombra...

LA ANÉCDOTA...

Una cálida noche, insumidos en ese bosque sin sombra y sin alma del Chaco, insumidos en esa maraña de silencios eternos y de inmensos horizontes ahora sobrecogidos por la Guerra, en una región llamada el "Condado", reunidos algunos soldados y amigos del capitán Rocha, bebían junto a él sendas porciones de alcohol, todavía vibrantes por el drama de la batalla que habían vivido...
El grupo se enardece y la charla sube de tono, mientras que una guitarra destila en la noche, en el bosque y en el corazón de esos soldados, armoniosas cadencias que se envuelven, se abrazan y se acoplan y llenan el ambiente de nostalgias y melancolías...
En un arranque de angustia y honda protesta el ayudante Aurelio Crespo exclama dirigiéndose al Capitán:
- Mi Capitán, ¿cuándo volveremos a Cochabamba?... ¿Cuándo saldremos de este infierno?...
Y Rocha, como jurando una promesa le contesta:
- No te preocupes Aurelio, porque yo, vivo o muerto te "sacaré" del Chaco (Textual N. del A.)...
El 20 de mayo de 1934, poco después de aquella enardecida reunión del "Condado", tres balas paralizaron para siempre el corazón del capitán Rocha...
Aurelio Crespo se encuentra junto a su ataúd esperando que un avión los traslade al norte. Tiene orden de llevar los restos a Cochabamba, para entregarlos a su desconsolada viuda...
De este modo dramático los despojos de Rocha, cumplían la promesa de una noche, en que el triunfo y la vida desafiaron a la muerte...

Un avión trasladó sus restos a Cochabamba. Lo acompañó Aurelio Crespo. Así “muerto” lo sacó a Crespo del infierno de la guerra.

Fuentes:
- SIGLO XIX: VIDA CAMPESINA Y SOCIEDAD AGRARIA Para recuperar la memoria  / http://anecdotariocochabamba.blogspot.com/2011/08/siglo-xix-vida-campesina-y-sociedad.html

- Tradiciones Cochabambinas  La promesa / Opinión de Cochabamba 30/09/2014.
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1 comentario:

  1. Gloria a Desiderio Rocha, valiente cochabambino que entregó su vida en defensa de éste suelo.

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