LA ACTUAL MEDALLA PRESIDENCIAL ES EL SÍMBOLO MAYOR DE TODO LO QUE REPRESENTA BOLIVIA


Por: Carlos D. Mesa G. / Fragmento del artículo escrito por el historiador y ex presidente disponible en su blog. // Para más historias: Historias de Bolivia.

ES FALSO QUE ESTA NO SEA LA MEDALLA ORIGINAL

Tres tasaciones, la de 1926, la de 1994 y la de 2002, realizadas por expertos certificaron la autenticidad de la medalla. Los únicos elementos que fueron sustituidos fueron el reverso de la medalla original cuando pasó a propiedad del Mariscal Santa Cruz, cuando le fue otorgada por el Congreso. En 2002 por iniciativa del gobierno de Jorge Quiroga, Gustavo Aliaga Viceministro de Coordinación de la Presidencia, sobre un troquel existente en la Casa de la Moneda, repuso la totalidad del reverso con la leyenda original, se amplió además la cadena que inicialmente estaba diseñada para que la joya se luciera a la altura del cuello, se hizo una ampliación de la cadena en el mismo material y con las mismas características que la original para que pudiera lucirse en el pecho. El reverso sustituido y la cadena antigua, no original (se había hecho un alargue de bisutería) han quedado en la bóveda del Banco Central.

LA SUSCINTA HISTORIA DE LA MEDALLA, SÍMBOLO MAYOR DE TODO LO QUE REPRESENTA BOLIVIA:

Hay que comenzar diciendo que ningún otro país americano confiere a la magistratura presidencial un atributo especial y específico (distinto de la banda con los colores de la bandera y alguna máxima condecoración nacional que automáticamente posee el Presidente por serlo, como ocurre con el Cóndor de los Andes en Bolivia).
La medalla presidencial se le otorga al Presidente teóricamente al momento de posesionarlo en el cargo cuando se produce el juramento en el Congreso y pasa de manos del Presidente saliente al entrante. En la práctica la medalla ha permanecido muchas veces en las bóvedas del banco y no en transmisiones presidenciales, dado el frecuente carácter irregular de varias de ellas. Estuvo destinada también para ser usada en recepciones importantes, encuentros con diplomáticos, actos protocolares y religiosos de trascendencia para la Nación y también para los retratos oficiales.
El origen de la joya data de la decisión de la Asamblea General que fundó la República, de expresarle al Libertador Bolívar su agradecimiento por haber hecho posible el surgimiento de la nueva Nación. Junto a otros obsequios la Asamblea decidió hacer fabricar una medalla que testimoniara el afecto de todo el país a Simón Bolívar. Así se determinó en decreto del 11 de agosto de 1825 en su artículo 8vo. El mencionado artículo acordaba que el Mcal. Sucre debía presentar a Bolívar una medalla de oro tachonada de brillantes con la imagen del Libertador en la cumbre del Potosí sobre una escala de fusiles y banderas. En el reverso debía figurar la inscripción: LA REPÚBLICA BOLÍVAR AGRADECIDA AL HÉROE CUYO NOMBRE LLEVA.
El Gral. Santa Cruz, entonces prefecto de Chuquisaca, quedó encomendado para mandar fabricar la joya. La medalla fue terminada en 1826 a un costo de 8.002 pesos y fue enviada por Sucre a Lima, donde entonces residía Bolívar, el 24 de junio de 1826.
A su muerte, Bolívar expresó en su testamento de 10 de diciembre de 1830 dictado en la hacienda de Santa Marta (Colombia), la decisión de devolver al pueblo de Bolivia la medalla que había recibido de él. Este el texto literal de ese fragmento del testamento en su cláusula sexta:
“6a.-Es mí voluntad que la medalla que me presentó el Congreso de Bolivia a nombre de aquel pueblo, se le devuelva como se la ofrecí, en prueba del verdadero afecto que aún en mis últimos momentos conservo a aquella República”.
El Congreso que recibió la medalla decidió, a su vez, por Decreto de 15 de septiembre de 1831, cederla al Mcal. Andrés Santa Cruz en reconocimiento a los eminentes servicios que había hecho a la patria.
La medalla regresó a Bolivia en febrero de 1834 desde Kingston donde se hallaba a cargo de Juan de Francisco Martín albacea de Bolívar y fue entregada al Presidente Santa Cruz.
En 1839, tras el derrocamiento de Santa Cruz, que se hallaba en Arequipa, el Presidente Velasco decidió confiscar la joya al Mcal. de Zepita y por orden de 26 de marzo de 1839 compelió a Francisca Cernadas, esposa de Santa Cruz, a entregar la medalla que le fue confiscada a la fuerza en su propia residencia, a manos de soldados armados. Santa Cruz reclamó durante toda su vida la joya apelando al decreto de septiembre de 1831, sin éxito alguno como se puede evidenciar.
El Congreso Constituyente de 1839 decidió, el 28 de octubre de ese año, que la medalla legada por Bolívar fuera a partir de entonces la principal insignia presidencial, que debía ser llevada por el mandatario, pendiente de una cadena de oro que se hizo al efecto.
Antes de esta decisión congresal la medalla fue lucida por dos presidentes, Bolívar y Santa Cruz, en ambos casos como un obsequio de agradecimiento que les hacía la República. El primer Presidente en ostentarla como símbolo de su rango fue el Gral. José Miguel de Velasco, quien le hizo fabricar la cadena y un gran rosón tachonado de un impresionante brillante en la parte superior.
El primer avatar serio de la joya se produjo en 1857. Córdova a su caída se negó a dejar la medalla y entregarla a Linares por considerar que un Presidente de facto no merecía llevarla. Recién fue devuelta a la caída del Dictador, derrocado por el Gral. Achá que volvió a lucirla en público. Daza intentó guardarla para sí tras su caída, pero convencido por parientes y amigos la devolvió al Congreso.
A partir de entonces la medalla, a pesar de algunos cambios turbulentos de gobierno, ha permanecido incólume. Actualmente el Banco Central es el encargado de su custodia.
De los sesenta y cinco ciudadanos que han sido presidentes de Bolivia no han ostentado el máximo símbolo presidencial:
-Antonio José de Sucre
-José María Pérez de Urdininea
-Pedro Blanco
-Sebastián Ágreda
-Mariano Enrique Calvo
-José María Linares
-Néstor Guillén
-Tomás Monje
-Alberto Natush Busch
-Celso Torrelio Villa
En los tres primeros casos, Sucre, Pérez y Blanco, los presidentes no usaron la medalla por estar en poder de Bolívar y no ser símbolo del cargo. Ágreda y Calvo no la usaron porque prácticamente en todo su corto mandato residieron en Cochabamba en condiciones de precariedad de mando. Linares no pudo usarla por haberla retenido Córdova hasta el fin de su mandato. Néstor Guillén no la usó por considerarse simplemente Presidente accidental en espera de la asunción de Monje, que a la sazón se hallaba enfermo. Monje a su vez se negó a lucir la insignia por considerar que sólo tenían derecho a ponérsela en el pecho los presidentes constitucionales. El Cnel. Natusch no tuvo tiempo en su corto y turbulento tiempo de Presidente, ni de actos protocolares ni de retratos oficiales. Finalmente, el Gral. Torrelio se negó rotundamente a posar para una fotografía oficial, y tampoco lució la medalla en ningún acto oficial. Esto no ha sido óbice para que los retratistas de los presidentes, sobre todo en el siglo XIX, pintaran a los magistrados con la medalla en el pecho, aunque algunos no la hubiesen lucido nunca, es el caso de Pérez de Urdininea y Linares. También en retratos posteriores lucen la joya Bolívar y Sucre. Se ha impuesto la costumbre, cuando se han hecho series presidenciales de pintar a los mandatarios con medalla indistintamente, es el caso de la colección que guarda el palacio de Gobierno y que se hizo para este edificio bajo la presidencia de Jaime Paz, encargada a varios pintores contemporáneos de renombre.
En 1988 un historiador venezolano poco informado, afirmó que la medalla que lucen los presidentes de Bolivia es falsa y que la verdadera está en Caracas. Tanto el Instituto Boliviano de Cultura, como la Secretaría Privada de la presidencia, una vez estudiados los documentos y fotografías presentadas por el historiador venezolano, demostraron la autenticidad de la joya que había sido confundida con una de las tantas medallas que le fueron obsequiadas al Libertador a su paso por Bolivia.
Hay algunas anécdotas recientes sobre la medalla. La primera se produjo el 10 de Octubre de 1982, cuando en el momento de la posesión presidencial de Hernán Siles Zuazo, su secretario privado Horacio Torrez Guzmán sin intención e inadvertidamente le colocó el símbolo legado por Bolívar al revés. El recién posesionado mandatario no se percató del error y se mantuvo con la medalla luciendo el reverso hasta el final de la sesión en el Congreso. Ya en el Palacio de Gobierno apareció luciendo correctamente el anverso. La segunda se dio el viernes 17 de octubre de 2003, cuando tras la renuncia del Presidente Sánchez de Lozada se organizó la jura de Carlos D. Mesa Gisbert en el Congreso para las diez y media de la noche de ese día. Se pidió la medalla al Presidente del Banco Central, quien explicó que era imposible entregarla porque a las seis de la tarde del viernes la bóveda queda herméticamente cerrada hasta el lunes a las 8 de la mañana, a través de un mecanismo electrónico computarizado que hace imposible su apertura, solo queda habilitada una bovedilla con efectivo para situaciones de emergencia. Este hecho impidió al Presidente Mesa recibir la medalla en el momento de su asunción al mando. La lució por primera vez en ocasión de hacer su retrato oficial. Tampoco usó la medalla a tiempo de su juramento el Presidente Rodríguez, ya que la ceremonia se realizó en Sucre, después de una jornada de violencia y tensión en la capital. Dada la circunstancia, la medalla no fue sacada del Banco Central en La Paz.

El artículo en su totalidad está disponible en: https://carlosdmesa.com/…/la-medalla-presidencial-el-robo-…/

Fotos: 1) Amverso y reverso de la medalla. / 2)Anverso de la Medalla Presidencial. La medalla guarnecida de brillantes muestra al Libertador escalando el Cerro Rico de Potosí con una tea en la mano y el sol iluminando su figura. En la parte inferior del cerro, a izquierda y derecha las banderas de armas de la nueva República. / 2) Como se puede apreciar en el retrato oficial de la Presidenta Lidia Gueiler, la cadena original fue alargada con una cadena de bisutería (probablemente desde 1936) para permitir que la Joya se luciera a la altura del pecho y no del cuello. En 2002 esa cadena fue removida y se fabricó en oro una continuación de la original. La prolongación removida permanece en las bóvedas del BCB. / 3) Monumento funerario de Simón Bolívar en Santa Marta (Colombia), lugar donde murió. El Libertador está enterrado en Caracas en el Panteón Nacional de Venezuela. // Fotos: Blog de Carlos D. Mesa.

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