DE LOS CUATRO ACTORES ESTRATEGICOS DE LA GUERRA DEL CHACO, SÓLO BOLIVIA ALCANZÓ SU OBJETIVO DE GUERRA.



(Por Diego Martínez Estévez) 

Paraguay

Inicialmente se planteó como objetivo de guerra, llegar “ni más allá ni más acá del Parapetí”. Luego, durante el curso de la guerra y al contar con la alianza de la Argentina con todo su poder estatal, en mayo de 1933 modificó su primer objetivo y lo reformuló en el nuevo “Mapa de la República del Paraguay”, donde se observa que para este país, el Chaco Boreal se extiende abrazando a la misma ciudad de Santa Cruz, más la provincia Ángel Sandoval, las cordilleras del Aguaragüe y Charagua donde se encontraban los yacimientos petrolíferos y también, parte del Departamento de Chuquisaca.

Ninguno de estos objetivos alcanzó o se apoderó y así lo demuestra la actual frontera internacional demarcada entre este país invasor y Bolivia.

Chile

Según se lee en el libro MEMORIAS DIPLOMÁTICAS, MISIÓN EN CHILE, escrito por que fuera Ministro Plenipotenciario paraguayo Vicente Rivarola acreditado ante el gobierno chileno, este país y en acuerdo con el Paraguay, esperaba enclaustrar a Bolivia también por su lado este, esto es, negarle su acceso soberano al océano Atlántico a través del río Paraguay, con la finalidad de mantenerlo eternamente amarrado a los puertos chilenos.

Argentina

Como Estado, esperaba “restituir” a su territorio, el Departamento de Tarija, cuyos habitantes y mediante un cabildo, decidieron incorporar su territorio a la naciente Bolivia

Como personas privadas, entre éstos el Presidente argentino, general Pedro Justo, esperaban consolidar sus propiedades adquiridas de los distintos gobiernos paraguayos, inmensos lotes de propiedad boliviana. Estas personas y empresas argentinas, utilizando para sus propios fines todo el poder estatal argentino, lograron consolidarlo como botín de guerra, pues, fueron ellos quienes, en parte financiaron los gastos de guerra del Paraguay.

Bolivia

Durante la batalla diplomática que se extendió por tres años - desde el Cese de las Hostilidades del 14 de junio hasta el 20 de julio de 1938 – y ante su amenaza de reiniciar las operaciones bélicas, logró que el Paraguay hiciera retroceder a su ejército, hasta la frontera internacional actual.

Al respecto, es necesario exponer los siguientes hechos que finalmente permitieron que alcanzara su objetivo de guerra.

La sesgada corriente de pensamiento que hasta el presente sustenta el Paraguay y también algunos bolivianos, creen que Bolivia y en una extensión de 42 kilómetros, siempre tuvo acceso al río Paraguay, franja triangular cedida por el Brasil mediante el Tratado de Petrópolis de 1903.

Aclarar que este territorio denominado “Triángulo Foianini”, más una gran porción que se extiende al norte del mismo (hasta Ravelo en el oeste y hasta la desembocadura del río San Juan en el este), fue lo que el Paraguay también esperaba apoderarse. Efectivamente, sus tropas se aproximaron hasta las cercanías de fortín Ravelo. Por esta causa y en su criterio, el Paraguay consideró que debía trazarse una línea demarcatoria entre Paraguay y Bolivia, desde este fortín situado en el oeste, hasta el río San Juan situado en el este (ver croquis adjunto).

El libro titulado MASAMACLAY, de Roberto Querejazu Calvo, detalla los duelos diplomáticos sostenido en Buenos Aires entre Bolivia y Paraguay, en torno al límite internacional que ambos adversarios consideraban que debía trazarse.

De todos estos encontrones hasta violentos, transcribimos de este libro lo que el Paraguay consideraba que debía ser su límite con Bolivia:

“5 de mayo de 1938”:

“Zubizarreta delineó a Alvarado, ayer, la oferta final paraguaya. La línea iría de Ibibobo al Parapetí, dejando al Paraguay Carandaití y Mandeyapecua, de allí a Matico, Ravelo, San Juan y a la boca del Otuquis en el río Paraguay. Esa línea es menos favorable que las proposiciones paraguayas hechas antes del viaje a Asunción y La Paz. …Zubizarreta dijo que los delegados que fueron a Asunción eran ingenuos y no entendieron exactamente ni al presidente ni a los militares. .. Sostuvo que no había peligro de renovación de la guerra, ya que los mediadores estaban obligados a preservar la paz y que en vista de la situación política interna en Bolivia y Paraguay, lo mejor era que la conferencia demorase las negociaciones indefinidamente”…”En nuestra conversación con el presidente argentino, hoy, declaró que la situación es grave, que hay peligro de renovación de hostilidades, que no se puede tolerar un fracaso, ni una nueva guerra. Expresó que entre los mediadores la mayor responsabilidad es de la Argentina y que nadie puede prever qué complicaciones acarrearía una nueva guerra”….

Comentario:

La propuesta del representante paraguayo – Zubizarreta – le niega a Bolivia su acceso al río Paraguay, cuando dice: ……“hasta la boca del Otuquis”; es decir, sólo hasta donde el río Otuquis echa sus aguas y las echa al río Negro (ver croquis)

La expresión de “hay peligro de renovación de hostilidades”, alude a la amenaza vertida por el teniente Elías Belmonte, que llevando la voz del Presidente Busch a Buenos Aires, se entrevistó por cuatro veces con el Canciller argentino para expresarle que el ejército paraguayo debía retroceder muchos kilómetros, caso contrario, Bolivia reiniciará las hostilidades militares”.

“23 de junio (de 1938)”.

“La contraposición paraguaya ofrece la línea D’orbigny (situada en el Río Pilcomayo), Capirenda, Carandaití, Matico, Ravelo, a un punto en el Otuquis en la latitud de San Juan y siguiendo este río hasta su desembocadura en el río Paraguay”. El memorándum (paraguayo) que acompañó la proposición, reitera la irreductibilidad respecto a la cesión del territorio al sud del Otuquis. A sugestión del canciller argentino, la conferencia ha decidido avisar a los paraguayos, mañana, que su proposición es totalmente inaceptable y que no será ni siquiera sometida a consideración de los bolivianos, pero que nos esforzaremos en inducir a éstos a renunciar a sus pretensiones en el río y mejorar al Oeste y Norte a favor del Paraguay la línea propuesta por la conferencia”.

Comentario:

Esta nueva propuesta tiene una variante con la del 5 de mayo: Zubizarreta ya no impone en el sud, a Ibibibo como frontera, sino, a D’orbigny, que se encuentra más al este, en la misma orilla del río Pilcomayo. En el noreste (región del río Paraguay), no cede un milímetro. Con esto, pretende anexar para su país, además del Triángulo Foinanini, el territorio que existe en su norte, esto es, desde fortín Ravelo, hasta el río San Juan que echa sus aguas en el río Paraguay.

“25 de junio”:

“El ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia le ha anunciado al canciller argentino que si no se hace ningún progreso hasta principios de la próxima semana, retirará la aceptación de su país a la última proposición de la conferencia y volverá a La Paz el miércoles. El delegado chileno ha comunicado que grandes partidas de armamento han pasado a Bolivia por Arica durante el mes de abril…”.

Comentario:

Bolivia sutilmente advierte que de no ser aceptada su propuesta, recurrirá a la guerra; advertencia que se volverá a manifestar en los días siguientes.

Entretanto, en las academias de guerra de Italia y Francia, medio centenar de oficiales bolivianos se encontraban cursando estudios.

Entre “las grandes partidas de armamento”, también se contemplaba la adquisición de tanquetas de industria italiana y que efectivamente llegaron a Bolivia.

“25 de junio”:

El Ministro de Relaciones Exteriores argentino informó extraoficialmente al canciller y al delegado bolivianos, que la contrapropuesta paraguaya era negativa. El canciller boliviano le leyó un memorándum redactado en lenguaje fuerte declarando que tres rechazos paraguayos a las proposiciones de la conferencia, frustraban toda esperanza de arreglo pacífico, que la actitud paraguaya, ayudada por las mistificaciones de la prensa de Buenos Aires, trataba de colocar a Bolivia en una posición falsa, que Bolivia retiraba su aceptación de la última proposición de la conferencia y reiteraba su derecho a todo el territorio chaqueño hasta la confluencia de los ríos Pilcomayo y Paraguay, y que Bolivia no participará más en reuniones. El Ministro de Relaciones Exteriores boliviano dio a entender que su memorándum había sido entregado a la prensa. Esta declaración, naturalmente provocó una protesta violenta de parte de nosotros, durante la cual los bolivianos acusaron a los mediadores de prestarse al juego paraguayo, de debilidad y citaron las expresiones de amistad del canciller argentino hacia el Paraguay. Finot indicó que el memorándum boliviano era sólo un ejemplo de lo que seguiría en caso de fracaso de la mediación…”.

Comentario:

En toda la guerra – militar y diplomática – Argentina no se apartó de su rol de aliada del Paraguay y así dio a entender Enrique Finot, en su memorándum de entrega a la prensa, que devela la falsa neutralidad argentina.

“1ro. de julio de 1938”

“Ayer tarde el canciller Baez y Zubizarreta, engañados por seguridades que les dio Saavedra Lamas (ex canciller argentino que no cejaba en su empeño de materializar la fórmula paraguaya de negarle a Bolivia acceso al río Paraguay), de que Bolivia aceptaría la línea de la contrapropuesta paraguaya, trataron de modificar substancialmente el entendimiento al que llegamos días antes. … Los bolivianos se han dado cuenta que los paraguayos están cediendo un poco y quieren tomar ventaja de ello para obtener una línea más favorable...”.

“2 de julio de 1938”:

El delegado paraguayo Cardozo nos ha informado de que está autorizado por el presidente de su país y los miembros militares del gabinete, a aceptar el plan del arbitraje y el plebiscito…”

Comentarios:

Zubizarreta, era el más empecinado en negar las propuestas bolivianas y para sustraerse de cualquier responsabilidad acordada en contra los deseos de su país, renunció a la Presidencia de la Delegación y fue reemplazado por Efraín Cardozo. Este mismo día, el mariscal Estigarribia que cumplía la función de Ministro Plenipotenciario ante el gobierno de EE.UU., arribó a Buenos Aires para reforzar la ponencia paraguaya. A su paso por Honduras, Estigarribia, muy seguro de sí mismo declaró a la prensa que lo que obtuvieron con sangre, con sangre lo defenderán; sin embargo, 19 días más tarde, sería él quien firmaría ante Bolivia una virtual capitulación. Pormenores que dieron lugar a su firma en el Tratado de Paz, lo publicaremos en otro artículo.

El plebiscito se refería a someter ante el pueblo paraguayo su aceptación o no, a los acuerdos finales arribados con Bolivia. Días más tarde, por dicho plebiscito popular, darían su voto de aprobación 135.385 ciudadanos, 13.204 en contra y 559 abstenciones.

La fórmula a proponer en el plebiscito paraguayo, se leerá en el siguiente párrafo.

“4 julio de 1938”:

“Se ha acordado dar al canciller argentino cuarenta y ocho horas para que haga esfuerzos personales para obtener un completo entendimiento. No me gusta este procedimiento, pero no puedo hacer nada en contra. El canciller boliviano, en un esfuerzo para acusar otra vez a los paraguayos de intransigencia e ignorando la solución por arbitraje y plebiscito, la tarde del sábado dirigió una nota impertinente a la conferencia, declarando sin exactitud que la conferencia había prometido terminar las negociaciones el 25 de junio, si el Paraguay no aceptaba dentro de setenta y dos horas la línea propuesta por la conferencia menos el litoral… Las negociaciones están en el siguiente estado: Ambas partes han acordado, individualmente con los mediadores, que la línea del fallo arbitral será Esmeralda (situado en la ribera del río Pilcomayo), 27 de Noviembre, a Capitán Ustariz, Palmar de las Islas y boca del Otuquis. La posición paraguaya es que se someta a arbitraje la zona comprendida entre su contrapropuesta y la línea de la conferencia menos el litoral. La posición boliviana es que la línea del Oeste en el fallo arbitral debe ser escrita en el compromiso arbitral como siendo de Esmeralda, a 27 de Noviembre, a Capitán Ustariz, porque, como dijeron el viernes, no confían en los árbitros. Ahora alegan que para balancear la posición paraguaya respecto al río Paraguay, la zona del arbitraje no debe tocar el río Parapetí…Los paraguayos han informado que Bolivia está concentrando tropas en el Chaco, evidentemente para atacar en caso de fracaso de la conferencia. Los militares neutrales confirman que tropas bolivianas se han movido a la línea intermedia desde Villamontes y que su posición de observadores se está haciendo muy difícil”.

Comentario:

En el caso paraguayo, la consulta popular mediante plebiscito y en Bolivia, a través de la Asamblea, consistía en dejar enclaustrada a Bolivia, al señalarle su nuevo límite internacional en la desembocadura del río Otuquis o Boca de Otuquis, en el río Negro (ver croquis).

Como ambas partes dejaron al Laudo Arbitral” integrado por varios países, la decisión de señalar puntualmente en el terreno el trazado final de la frontera internacional entre Bolivia y Paraguay, el contenido de la propuesta expuesta en el plebiscito paraguayo y consulta a la Asamblea boliviana, SUFRIRÁ SUSTANCIALES MODIFICACIONES MUY FAVORABLES A BOLIVIA, como se constata en el segundo gráfico.

En otras palabras, tanto paraguayos como bolivianos fueron engañados sobre el trazado de la verdadera línea fronteriza que separaría a ambos países.

CON RELACIÓN A LO ANTERIOR, LO SIGUIENTE ES MUY IMPORTANTE QUE LOS LECTORES TOMEN EN CUENTA, CUANDO EN ESTA MISMA PÁGINA LEAN UN PRÓXIMO ARTÍCULO Y QUE HARÁ REFERENCIA AL “ACUERDO SECRETO”, AL QUE LOS DIPLOMÁTICOS REPRESENTANTES DE AMBOS PAÍSES BELIGERANTES, ARRIBARON.

Adelantarles que dicho “acuerdo secreto” consistió en aceptar lo que el Laudo Arbitral meses más tarde sancionaría a favor de Bolivia; el Paraguay lo interpretará como una vil traición de sus representantes diplomáticos, porque comprobará que su país perdió un gran territorio sembrado de riquezas naturales.

En cuanto a Bolivia, con el Laudo Arbitral emitido por la Comisión de los países mediadores, ALCANZÓ SU OBJETIVO DE GUERRA que fuera inserto en el Plan de Operaciones formulado en el mes de abril de 1932, por el Estado Mayor del Ejército de Bolivia.

Contrariamente, el Paraguay no alcanzó ninguno de sus objetivos de guerra que a medida de la evolución de acontecimientos militares, los iba reformulando.

Para constatar la derrota paraguaya en la batalla diplomática de la guerra del Chaco, leamos un fragmento de lo que un portal paraguayo del internet, interpreta las consecuencias negativas para los intereses paraguayos, derivadas del laudo arbitral:

“Rotundamente podemos afirmar que no hubo COLEGIO ARBITRAL, ni ÁRBITROS ni LAUDO ARBITRAL. Todo fue una sucia comedia en la que los autores fueron estos señores cuyos nombres podemos leer en cada uno de estos documentos en que se divide la actuación de la Conferencia de Paz del Chaco”.

“Se nos antoja que a los entregadores de Villa Montes les habrá pasado lo mismo que a los oficiales del R.I. 5 General Díaz cuando tuvieron que devolver el reconstruido Fortín Vanguardia. Bien lo dice el Coronel Antonio E. González: tuvieron que esconder su vergüenza frente a la sonrisa socarrona de los oficiales bolivianos que vieron descender la bandera paraguaya y el izamiento de la boliviana, aunque fuera territorio plenamente reconocido como paraguayo”.

“Para los oficiales que entregaron los territorios paraguayos declarados bolivianos por la Conferencia, habrá sido y esto lo creeremos siempre, un poco más doloroso, porque el retroceso significaba abandonar a todos los muertos por la patria que fueron muchos y que reposaban en tumbas ignoradas precisamente en esos mismos terrenos, ahora regalados gracias a la cesión graciosa de un gobierno infame al que ellos se comprometieron a servir”.

“Posiblemente ninguno se puso a pensar en lo que afirmaba el boliviano Mariano Baptista Gumucio en su libro Historia Gráfica de la Guerra del Chaco: "Y sabemos del Paraguay, qué se quedó con el Chaco, es decir con las hormigas, con las arañas y con las serpientes. Eso es todo". Y eso es en realidad lo que nos asignó el laudo arbitral. "El petróleo y los verdes campos fueron para Bolivia que los explota sin perjuicio de ninguna laya, son suyos".

“¿Y qué dijeron esos otros militares que traicionaron a sus amigos y se pasaron a los entregadores, que recibieron de Cardozo y de Argaña, personeros del régimen, la promesa de que Mandeyupecua, Huirapitindy, Capirendá, Carandayty serían salvados con "notas reversales" que no sabían lo que eran y nunca existieron? Estamos esperando las respuestas que sabemos que ya nunca las tendremos”.

“Y otra vez repetiremos las palabras del excombatiente Capitán Ramiro Escobar sobre el tema de las pérdidas de territorios para el Paraguay, o el retroceso de las fuerzas paraguayas:”.

"La Nación paraguaya fue tratada como nación derrotada. No se han pactado ganancias ventajosas en su obsequio. Se le impuso condiciones de país vencido. Todo fue pérdida para el pueblo paraguayo”.

"Por el curioso arbitraje, el Paraguay retrocedió en el oeste. Las fuerzas paraguayas abandonaron la línea de hitos que marcaba el límite hasta donde llegaron en su defensa victoriosa las tropas paraguayas; debieron abandonar el camino internacional; abandonaron todo el territorio adyacente a dicho camino; debió abandonar Carandayty y otros puntos históricamente paraguayos y de vital importancia. Debió retroceder sobre el río Pilcomayo unos doscientos kilómetros de su posesión y dominio hasta la línea que fijó el peregrino arbitraje pactado, dejando a Bolivia a perpetuidad las regiones del Chaco más ricas en aguadas, bosques y agricultura, ganadería y petróleo”.

"Es oportuno recordar que con tal retroceso se quebrantó el solemne juramento de las tropas paraguayas que prometieron al recuperar esos territorios de la usurpación boliviana, no permitir en ningún tiempo el retroceso de tales sitios”.

"El Paraguay retrocedió asimismo, en el norte. Y se estuvo corriendo el riesgo de perder en dicha zona sitios tradicionalmente administrados y gobernados por el Paraguay, con pleno derecho”.

"Bolivia, que no pudo avanzar un solo paso durante la guerra, avanzó en todas partes. El Paraguay retrocedió en todos los terrenos. Bolivia adelantó como si fuera un país vencedor. El Paraguay se encogió y estrechó como si fuera una nación vencida".

COMENTARIO FINAL

En esta guerra que duró seis años, se libraron dos luchas: la campaña militar y la campaña diplomática. En ambos, el Paraguay resultó ser “una nación vencida”.

En la primera lucha:

El ejército paraguayo, a pesar de haber avanzado militarmente en el terreno gracias al concurso directo e indirecto de su aliada Argentina considerada en esa época como la quinta potencia mundial, fue derrotado, le fue sometido su voluntad de vencer que fuera expresada a su modo por el propio general Estigarribia cuando en mayo de 1935 le solicitó a su Presidente que gestionara el alto al fuego. No fue aniquilado porque “le salvó la campana” - la presión de la diplomacia argentina - justo en momentos en que el Ejército de Bolivia, robusto en personal y medios bélicos, se aprestaba a ejecutar una maniobra de envolvimiento por el lado sur de la zona de combate.

En la segunda lucha:

Otra vez la disuasión militar boliviana obligó a los integrantes del Laudo Arbitral a establecer el limité internacional definitiva entre ambos beligerantes. Este límite fue producto del “Acuerdo secreto” previo, suscrito por las delegaciones diplomáticas de Bolivia y Paraguay, entre ellos, el propio mariscal Estigarribia.Final del formulario



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